Departamento de investigación

Gavilán 75. (1406) Capital Federal.
Tel 4633-7564 Tel/fax 4631-5864.
investigacion@cienciasdelasalud.edu.ar
www.cienciasdelasalud.edu.ar

Repercusiones en los medios sobre esta nota

Cada día hacen falta abrazos y caricias para la salud. No solo en San Valentín

 

Abrazar y dejarse abrazar, dar y recibir caricias hace muy bien a la salud, en el día de los enamorados, el Instituto Superior de Ciencias de la Salud quiere recordar a través de una recopilación de estudios, los beneficios para la salud de los abrazos y caricias, sin olvidar algunas pocas precauciones.

 

gemelas¿Qué es un abrazo?.
(Del lat. brachĭum, y este del gr. βραχίων).Viene de brazo el miembro del cuerpo, que comprende desde el hombro a la extremidad de la mano.Muestra o gesto de afecto que consiste en estrechar entre los brazos a una persona. Se trata de un tipo de saludo o de una muestra de cariño, donde se realiza una leve presión sobre la persona a la que es ofrecido dicho gesto. Los abrazos tienen duración variable y pueden realizarse con los brazos por encima del cuello o por debajo de las axilas. Abrazar es medicina para el alma y para el cuerpo. Abrazar significa entrega, transmisión de energía, compartir sentimientos de amor, solidaridad, jugueteo y complicidad.

Un abrazo es una forma de comunicarse, porque se pueden decir sin palabras aquellas frases que cuesta trabajo expresar

¿Qué es una caricia? 
(Del italiano. Carizze, variación. de carezza). Demostración cariñosa que consiste en rozar suavemente con la mano el cuerpo de una persona, ó la superficie de un objeto u animal, etc. Es el roce suave y agradable de la piel. El contacto humano es una necesidad fisiológica, como el agua o la comida. Pero para que ese contacto sea transformador es necesario que se acompañe de ternura y afecto, que sea sincero y deseado. Es decir, que exista conexión, comunicación afectiva entre la persona que da y la que recibe. Es entonces cuando el contacto se convierte en caricia. Ésta contiene una complejidad emocional y simbólica que la diferencia del simple contacto. Es la expresión de la afectividad a través del contacto. La caricia es el contacto que implica el reconocimiento del otro. Es un alimento indispensable para un desarrollo emocional sano. Todos necesitamos caricias porque necesitamos sentirnos queridos. No existe peor tragedia para un ser humano que el ser ignorado. Al ser acariciados nos sentimos aceptados y valorados. La Madre Teresa de Calcuta decía que: “La peor enfermedad que una persona puede sufrir es la de saberse no aceptado, saberse un indeseado”

Historia y evolución
La idea de que se puede curar a los enfermos tocándolos es muy antigua. Los primeros escritos sobre el masaje -término que se deriva de una palabra árabe cuyo significado es golpe- han sido hallados en China y son de hace 3.000 años. En un bajorrelieve de la tumba de Ankh-mahor, monje egipcio que vivió en el siglo XXII antes de Cristo, aparece un hombre sentado recibiendo un fuerte masaje en los pies. Hipócrates, sabio griego considerado el padre de la medicina moderna, preconizaba las fricciones en el siglo IV antes de Cristo. "Los médicos deben adquirir experiencia en muchas cosas, pero sobre todo en fricciones", decía en sus escritos. En la Edad Media, la Iglesia declaró que la manipulación del cuerpo era obra del maligno; es posible que muchos masajistas hayan sido condenados a la hoguera acusados de brujería. En el siglo XX los masajes también se han considerado un instrumento, no del demonio, sino de la prostitución, tal vez porque a hombres y mujeres les falto besos, abrazos y caricias.

Anatomía y fisiología
Según Lía Barbery, terapeuta uruguaya creadora del Sistema Abrazoterapia y autora del libro “El lenguaje de los abrazos”, el fundamento científico del poder terapéutico del abrazo se expresa en el gesto de la madre cuando toma a su hijo y “al igual que en el alumbramiento o cuando le amamanta, su cerebro se encuentra segregando la hormona de la oxitocina, conocida por ser la hormona del "apego". Gracias a ella, el bebe se siente unido a su madre y resguardado de todo peligro”. En el acto del abrazo, agrega no solamente actúa la oxitocina, sino que también se activa en el cerebro la liberación de serotonina y dopamina, gracias a que experimentamos una agradable sensación de bienestar, armonía y plenitud en el momento del abrazo.

¿Pero cómo funciona?
La piel es el mayor y más antiguo órgano sensorial del cuerpo, nuestro primer medio de comunicación y de protección. La piel envuelve todo nuestro cuerpo. En ella se aloja el sentido del tacto. La piel y el sistema nervioso tienen su origen en el ectodermo (la más externa de las 3 capas del embrión). El ectodermo envuelve al embrión. A partir de él surgen todas las partes del sistema nervioso central (como el cerebro y la médula espinal) que se desarrollarán en el interior del embrión. El resto del ectodermo se convertirá en la piel, pelo, uñas y dientes. Su origen común es lo que hace que sistema nervioso y piel estén en íntima relación.

La piel nos permite percibir nuestro entorno. Nos informa del mundo externo a través del peso, la textura y la temperatura de la materia. Pero no solo recibe señales del entorno y las transmite al sistema nervioso sino que también recoge señales de nuestro interior. Nuestros propioceptores nos informan sobre nuestro cuerpo (cómo están nuestros brazos, nuestras piernas, etc.).

Representa aproximadamente un 16% de nuestro peso total.

Las células de la piel se renuevan constantemente durante toda la vida. Básicamente la piel está formada por dos capas: la epidermis y la dermis. La capa externa es la epidermis. Ésta, a su vez, consta de varias capas. Las células nuevas de la epidermis nacen en la frontera con la dermis y cuando están formadas comienzan a dirigirse hacia la superficie donde se descamarán. Este recorrido dura entre 15 días y un mes. La piel que vemos en nuestro cuerpo es, en realidad, una acumulación de células muertas.

Debajo de la epidermis está la dermis (formada principalmente por tejido conectivo). Su función es almohadillar y proteger el cuerpo. Contiene terminaciones nerviosas, vasos sanguíneos, glándulas sudoríparas y sebáceas y vasos linfáticos. Nuestra piel es la frontera entre nosotros y el mundo. No solo nos protege del mundo exterior, también nos comunica con él.

La localización principal de los receptores sensoriales que intervienen en el sentido del tacto es la palma de la mano, los pulpejos de los dedos, la lengua y la cavidad oral. En la piel existen muchos tipos de receptores que nos permiten captar distintos tipos de sensaciones.

Entre ellos están:

- Corpúsculos de Meissner: se encuentran entre la epidermis y la dermis. Son nervios encerrados en cápsulas. Se encuentran en zonas del cuerpo donde no hay pelo. Su número es más elevado en zonas más sensibles del cuerpo como puntas de los dedos, plantas de los pies, clítoris, pene, pezones, palmas, lengua, zonas erógenas. Responden muy rápidamente a cualquier estímulo. Perciben el roce ligero y las vibraciones.

- Corpúsculos de Pacini: responden a los cambios de presión y tienden a reunirse en las articulaciones, genitales y glándulas mamarias. Informan al cerebro sobre qué es lo que los presiona, sobre los movimientos de las articulaciones. También son sensibles a las sensaciones de vibración. Convierten la energía mecánica en energía eléctrica.

- Discos de Merkel: responden a una presión constante. Cualquier contacto pone en marcha la red de receptores táctiles, enviando señales al cerebro que éste interpreta. Una presión constante se registra al principio, pero después los receptores dejan de funcionar (por ej. al ponernos un reloj). Si fuéramos conscientes, las 24 h. del día, de todas las sensaciones de nuestro cuerpo nos volveríamos locos. Cuando se produce cualquier cambio (por ej. que el reloj se rompa) los receptores vuelven a ponerse en marcha y nos hacemos conscientes del cambio.

Las neuronas relacionan cada sensación de acuerdo a códigos eléctricos. Nuestra piel toma la energía mecánica y la convierte en energía eléctrica. Los receptores táctiles traducen el contacto en impulsos eléctricos que son interpretados por el cerebro como “suave, frio, mojado, etc.”

La acción de apretar un botón activa a miles de receptores táctiles agrupados en la punta del dedo. Los corpúsculos de Meissner que encapsulan las terminaciones nerviosas próximas a la superficie cutánea son unos de los primeros receptores táctiles en reaccionar. La presión les distorsiona y desencadena una descarga eléctrica en el interior del corpúsculo. La descarga se transmite a una fibra nerviosa llamada axón que la transmite a la médula  espinal a una velocidad de hasta 130 metros/seg. Una capa gelatinosa llamada vaina de mielina aísla las sensaciones del axón. El impulso penetra en la médula espinal, de ahí pasa al hemisferio cerebral opuesto (el hemisferio derecho del cerebro controla el lado izquierdo del cuerpo y viceversa), establece una conexión en el tálamo (en la profundidad del cerebro) y va hacia la corteza sensorial. El mapa sensorial del cuerpo que tiene el cerebro se extiende a lo largo de una franja vertical de la corteza cerebral, cerca del cráneo. En él está representada cada porción del cuerpo. El mapa sensorial de los humanos fue trazado por el neurocirujano canadiense Wilder Penfield, en 1930. No refleja con exactitud el tamaño de las partes del cuerpo pero sí su sensibilidad. Así, la cara y las manos, que son mucho más sensitivas y complejas, ocupan más espacio, especialmente los extremos de los dedos.

De los cinco sentidos, el tacto es el primero que se desarrolla en el embrión humano. A partir de él se diferencian los otros cuatro. Es por eso que al tacto se le conoce como “la madre de los sentidos”.

Alrededor de la octava semana de gestación (dos meses) el bebé comienza a experimentar el sentido del tacto. Recibe un masaje continuo del músculo uterino y de la pared abdominal de la madre.

Tipos de abrazos
Hay distintos tipos de abrazos, desde el solidario, el de agradecimiento, o hasta el apasionado, entonces, es muy importante tener claro qué es lo que uno le quiere comunicar a las personas, qué tipo de afecto, sentimiento, emoción le quiere transmitir para que sea congruente", comenta el especialista José de Jesús Gutiérrez.

Todos los abrazos tienen un significado, no todos son beneficiosos, pero todos tienen una intención: hay unos que se dan con agresión y esa energía se transmite; otros se dan con gusto y esa energía se transmite, hay abrazos que se dan con mala intención y también se siente, y se siente un rechazo natural", asegura el psicoterapeuta y promotor de la abrazoterapia en México, Omar Villalobos.

"No necesariamente todo tipo de contacto físico es positivo; hay, por ejemplo, niñas que han sido víctimas de abuso sexual y que ahora de grandes una caricia normal las pone muy tensas y les genera otra serie de neurotransmisores que asoció el contacto físico con la agresión y con dolor y avienta la adrenalina para protegerse y corre el miedo por todo el cuerpo y por el estado emocional de la persona; entonces, no toda caricia ni todo abrazo es positivo, es decir, depende de la intención que le pongas a la caricia, la persona determinará si el contacto es aceptado por el otro o no", dice Villalobos.

Un abrazo puede ser catártico, una herramienta de comunicación que nos permita manifestar el malestar o la alegría

ABRAZO FISICO – Sería aquel en que la consciencia, el énfasis, está en el cuerpo. Suelen ser cortos, fuertes y muchas veces son fríos ya que no se ponen en juego partes más profundas del ser. La respiración es superficial.

ABRAZO EMOCIONAL – Es como su nombre indica altamente emotivo, puede estar cargado de una serie de emociones que nos causan dolor como  tristeza, angustia de separación o incluso de miedo. Con frecuencia comienza con dificultades para respirar y sollozos, que suelen desembocar en un liberador llanto hondo.  En otros casos es el abrazo con el que compartimos una alegría, una buena noticia; suele ser dinámico y más corto que el anterior. 

ABRAZO DEL ALMA –Abrazar desde el alma no es una técnica es un modo de ser y de vivir, sin embargo hay  ciertas pautas que pueden ayudarnos a enfocar la consciencia y la energía. Lo fundamental es la intención, y la mejor intención es siempre la más pura, la más amorosa y la más desapegada, con la intención correcta basta.

Efectos sobre la salud
Y ahora la ciencia ha confirmado lo que ya intuíamos, que, tal como dice el psiquiatra James Gordon, "el masaje es un medicamento". Gran parte de estos nuevos descubrimientos científicos se han producido en las instalaciones del Instituto de Investigación del Tacto de Miami, único centro científico del mundo dedicado al estudio de los efectos del masaje sobre la salud. Aquí, la psicóloga Tiffany Field dirige un grupo de profesionales, y colabora con investigadores de las universidades de Miami, Duke, Harvard entre muchas otras. El Instituto ha realizado más de 100 estudios sobre los efectos del contacto en la recuperación de la salud. De acuerdo con sus resultados, el abrazo, las caricias y el contacto tienen un efecto altamente positivo, por ejemplo, en la mejor y más rápida recuperación de los bebés prematuros, en el incremento de la analgesia en pacientes con dolor, en la mejoría de los niveles de glucosa en niños con diabetes y en el sistema inmunológico en pacientes con cáncer, entre otros efectos constatados. En Estados Unidos han comprobado que el tratamiento mediante masajes puede aliviar dolencias como la artritis, la anorexia o el estrés, e incluso salvar la vida de los niños prematuros.Tocar a otra persona se utiliza como medicamento para tratar la depresión y la ansiedad, reducir el dolor e incrementar el deseo de vivir de los enfermos. Pero sin duda el mejor mensaje que un abrazo puede transmitir es el relacionado con el amor.  Nos permite sentirnos protegidos, algo primordial para niños y ancianos quienes dependen del amor de quienes los rodean. Nos otorga seguridad, gracias a lo cual somos más eficientes y nuestras relaciones interpersonales más productivas. Nos da la confianza para avanzar cuando el miedo nos bloquea ante algún desafío de la vida. Con un abrazo transferimos nuestra energía y aumentamos nuestras propias fuerzas. El contacto físico y el abrazo imparten una energía vital capaz de sanar o aliviar dolencias.  
 Según Iván Salas Dahlqvist, Licenciado Especialista en psicoterapia infantil, está comprobado que los efectos del abrazo y caricias, amorosas y puras, permiten en los niños:

  • La regulación del peso y del proceso de crecimiento (en recién nacidos y niños).
  • La mejora las condiciones para la adquisición del lenguaje (contribuye al desarrollo neurobiológico).
  • El aumento de las moléculas del placer: Endorfinas. Que contrarrestan la fatiga o depresión infantil.
  • Una mejora general en el sistema inmunológico, incluyendo la hidratación de la piel
  • Desarrollar la integración de los afectos y la motricidad.
  • El desarrollo de la confianza.
  • Estimula patrones de afectividad y vinculo, que refuerzan la identidad (sentido de quiénes somos o sentido de pertenencia).
  • El aumento del sentido de autoprotección, sembrando las bases de la autovaloración
  • Desarrollar la comunicación empática profunda y fortalecer la autoestima.
  • Que se alineen las emociones de dolor o pérdida con el sentimiento de amor, transmutándose en sosiego y tranquilidad.
  • Que el niño tenga una visión integra y respetuosa de su cuerpo y su naturaleza placida. Creando las bases de una personalidad armoniosa.


El doctor David Spiegel de la Universidad de Stanford California, Estados Unidos es pionero en observar la correlación entre mayor longevidad y apoyo terapéutico grupal en mujeres con cáncer metastático de mama. Según sus investigaciones, el abrazo como soporte afectivo mejoraba la calidad de vida y disminuía el dolor de muchas pacientes. Pero lo más revelador es que ha demostrado que el dolor no sólo se redujo en 50%, sino que las pacientes vivieron el doble (las mujeres del grupo de control vivían un promedio de 18.9 meses, en tanto que las del grupo que recibía terapia de apoyo vivían 36.6 meses).

Una manipulación física más fuerte y sostenida tiene efectos aún más notables. Los masajes pueden aumentar la circulación linfática. Refuerzan el sistema inmunológico y reducen los niveles de cortisol y norepinefrina, hormonas del estrés. También estimulan el vago, uno de los doce nervios craneales, que regulan distintas funciones del organismo. Una de las ramas del vago se extiende por el tracto gastrointestinal, donde controla la secreción de la insulina y la glucosa, hormonas que intervienen en la absorción de nutrientes. De aquí que en uno de los estudios del TRI un grupo de bebés prematuros haya aumentado de peso con sesiones de masajes. En los estudios de Field, los bebés prematuros que se sometieron al tratamiento de masajes fueron dados de alta seis días antes que los demás, lo que supuso un ahorro en gastos sanitarios por niño. Dado que cada año nacen 430.000 bebés prematuros en Estados Unidos, lo que representa un posible ahorro de miles de dólares, cabría esperar que todos los hospitales se estuviesen peleando por crear su propio programa de masajes. No obstante, sólo un puñado de centros sanitarios lo han hecho. El número de compañías aseguradoras que asume el costo de los tratamientos de masajes para ciertas enfermedades está aumentando, aunque todavía es muy pequeño. Es posible que esta resistencia se deba a un motivo más profundo. La sociedad de Estados Unidos es, a juicio de los antropólogos, "contraria a la estimulación táctil".

El tacto es el primero de los sentidos que desarrolla el ser humano. Y posiblemente sea el último en desaparecer. Si, tal como descubrió Federico II, los bebés languidecen y mueren si nadie los toca, ¿le ocurrirá lo mismo a los ancianos? El TRI realizó un estudio en el que un grupo de voluntarios de más de 60 años de edad recibieron masajes durante tres semanas y más tarde aprendieron ellos mismos las técnicas para dar masajes a niños pequeños. Dar masajes, en lugar de recibirlos, tuvo más efectos positivos en los participantes. Los ancianos presentaron menos síntomas de depresión, menores niveles de las hormonas del estrés y se sintieron menos solos. Visitaron menos al médico, tomaron menos café y llamaron por teléfono a amigos y familiares con más frecuencia.


Además, el abrazo:

1.    Alivia las tensiones.

2.    Combate el insomnio.

3.    Mantiene en buen estado los músculos de los brazos y hombros.

4.    Es un ejercicio para el estiramiento para los de poca estatura.

5.    Es un ejercicio de flexión para los altos.

6.    Ofrece una saludable alternativa ante la promiscuidad.

7.    Representa una opción y sin riesgo ante el alcohol y otras adicciones

8.    Afirma el ser físico.

9.    Es democrático: cualquiera es candidato a un abrazo.

10. Es ecológicamente aceptable, pues no altera el ambiente, más bien todo lo contrario, genera una atmósfera contagiosa de armonía alrededor.

11. Ahorra energía al economizar calor.

12. Es portátil.

13. No requiere equipos especiales.

14. No necesita de un sitio especial para un abrazo.

15. Hace más felices los días felices.

16. Hace soportables los días insoportables.

17. Estimula el sentimiento de arraigo.

18. Llena los vacíos de la vida.

19. Continúa ejerciendo efectos benéficos aun después de la separación.

20. Y siempre hay una ocasión para darse un buen abrazo

¿Cómo se dice ABRAZO en..?

Español: abrazo

Inglés: hug

Francés: prendre dans les bras (abrazar) 

Alemán: eine umarmung

Italiano: abbraccio

Portugués: abraço

Rumano: îmbratisa

Futuro de los abrazos y caricias para la salud
Si el contacto, el abrazo y el soporte afectivo prolongan la vida en caso de metástasis, si tienen un poder analgésico incluso para dolores severos, si mejoran el sistema inmunológico, si nos hacen sentir bien, más seguros, más queridos, más valiosos, más conectados a la vida ¿a qué estamos esperando?. Podríamos hoy dejar de poner tanto énfasis en las cremas, las dietas, la ropa, los gimnasios, el dinero y tantas otras cosas y regresar a la verdad esencial, nos necesitamos. Necesitamos los unos de los otros. Expresar afecto, abrazar, dar, estar disponible, ser cordial, ser cálido es esencial para sanar la vida.

Que no le quede a nadie duda de que el contacto de unas manos sobre un cuerpo y el masaje tienen propiedades terapéuticas. El masaje produce vasodilatación, disminuye la tensión arterial, aumenta el transporte de oxígeno a los tejidos (fundamentalmente a los músculos), mejora el drenaje del sistema linfático y eleva el nivel de endorfinas en sangre. A mayor cantidad de endorfinas -sustancias con estructura y propiedades en cierta forma similares a la morfina- en el cuerpo, más sensación de bienestar. Quizá el mayor beneficio del masaje se deba a su capacidad para elevar la cifra de endorfinas. Por eso, el masaje es muy eficaz contra el dolor y el estrés. El problema que tiene aún el masaje es que está considerado como medicina alternativa y se halla todavía lejos de los circuitos en los que se mueven las terapias llamadas ortodoxas y científicas. Los médicos más clásicos se atreven mucho antes a recetar pastillas que a recomendar a sus enfermos un masaje. Sin embargo, con el paso del tiempo el masaje tendrá un sitio digno como complemento de importancia a los tratamientos más tradicionales. Los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) de EEUU se encargarán de que el masaje deje de considerarse como algo alternativo. La creación dentro de los NIH de una Oficina para el Estudio de la Medicina Alternativa (OEMA) ha sido un paso decisivo del que se beneficiará la acupuntura, la herboterapia, la homeopatía, la hipnosis y, por supuesto, el masaje.

Lo que se pretende desde los NIH es aportar el mayor número de pruebas científicas posibles a todo lo que en Medicina ahora se llama alternativo y no ha encontrado aún su lugar en los libros que se recomiendan en la Universidad. Los trabajos de la OEMA darán un impulso importante a remedios que, aunque milenarios, no han podido durante mucho tiempo competir en el terreno de la ciencia con los fármacos, según nos dice José Luis de La Serna

Para terminar la historia de las gemelas
La foto representa un excelente ejemplo del valor que tiene un abrazo para los seres humanos. Se trata de la historia de las gemelas Brielle y Kyrie Jackson, que nacieron 12 semanas antes de lo previsto, en 1995. Para reducir el riesgo de infecciones, en los hospitales se acostumbra colocar a los mellizos prematuros en incubadoras separadas, así lo hicieron con las hermanas recién nacidas en el Centro Médico de Massachussets. Kyrie que pesó 990 gramos al nacer, empezó a subir de peso rápidamente y durmió tranquila desde los primeros días. En cambio Brielle pesó 80 gramos menos que su hermana: presentaba problemas respiratorios y de ritmo cardíaco, baja concentración de oxígeno en la sangre y apenas ganaba peso. Repentinamente Brielle entró en fase crítica y comenzó a jadear. El rostro, los brazos y piernas se tornaron de un gris azulado… Se aceleró su latido cardíaco y las previsiones eran de fallecimiento inminente. La enfermera Gayle Kasparian, hacía cuanto podía por reanimarla: le despejó las vías respiratorias y le suministró más oxígeno a la incubadora, pero el bebé seguía muy agitada, con un grado de oxigenación muy bajo y una frecuencia cardíaca peligrosamente alta. Entonces recordó algo que había leído en Internet acerca de la práctica ordinaria, en ciertos países de Europa, de colocar juntos a los bebés recién nacidos de un parto múltiple, principalmente si eran prematuros. Aunque la medida se apartaba de las normas del hospital, aprovechó la ausencia de la jefa de enfermeras y decidió correr el riesgo. Pidió permiso a los asustados padres para poner a las niñas juntas en la incubadora y ellos accedieron. Entonces la enfermera colocó a Brielle en la incubadora donde estaba su hermana y se pusieron todos a observarlas con atención. En cuanto la puerta de la incubadora se cerró, Brielle se acurrucó junto a su hermana y se calmó en el acto. En cuestión de minutos la oxigenación de su sangre alcanzó el grado más alto desde que llegó al mundo y mientras dormía, su hermana le pasó un brazo por encima de su cuerpo.

Recopilación de textos, artículos y bibliografía disponibles para consultas.  Sugerimos leer en www.cienciasdelasalud.edu.ar en el link de investigación: Beneficio de los besos para la salud. Y La Caricia de Silvia Cayuela Mulet, (www.pensamentobiocentrico.com.br/content/bv/2011/la-caricia.pdf) disponible en internet.

                                                            Prof. Dr. Claudio Santa María